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El tren de vapor a las cataratas Victoria 
Historia

El Zimbaze en el tramo final de la línea.
ORIGENES COLONIALES
Sobre los paneles de madera de los coches cama de la companía de ferrocarril de Zimbabwe hay mapas que constituyen toda una lección de historia. Datan de los días de Sir Roy Welensky y la Central African Federation, cuando los ferrocarriles de Rhodesia del Norte (hoy Zambia) y de Rhodesia del Sur (Zimbabwe) operaban conjuntamente.
La ruta de las Cataratas Victoria fue inaugurada en 1904 con aspiraciones ambiciosas: formar parte de la ruta de ancho de vía de 1.070 mm. propuesta por Cecil Rhodes para atravesar Africa desde El Cairo hasta Ciudad de El Cabo.
Cecil Rhodes imaginó una vez una gran línea de ferrocarril que uniera El Cairo con Ciudad de El Cabo. Aunque era prácticamente una utopía, se completó uno de los tramos: el recorrido desde Bulawayo a las Cataratas Victoria, en el actual Zimbabwe. Hoy día todavía sigue siendo una de las líneas más impresionantes de Africa.

Línea

El puente sobre el Zambeze con un arco de 122 m.
En Bulawayo, capital de la región de Matabeleland, se sitúa una de las principales encrucijadas ferroviarias del sur de Africa. Esta ciudad, la segunda en importancia de Zimbabwe, es quizá el último bastión del vapor en el continente africano y su aire colonial está por la vista y el sonido de estos trenes.
En los alrededores de Bulawayo hay una serie de lugares de visita turística obligada, entre los que se destaca Matapos Hill, donde se encuentra la sencilla tumba de Cecil Rhodes y también una reserva de caza que se extiende por las cercanías. Sin embargo, para los entusiastas del ferrocarril hay una atracción irresistible: la estación y el depósito de Bulawayo.
Desde Bulawayo, las líneas del Ferrocarril Nacional de Zimbabwe (NRZ), con un ancho de vía de 1.070 mm, se extienden en cuatro direcciones: al Oeste hacia Botswana, al Sur hacia la República Sudafricana, al Este hacia la capital, Harare y al Noroeste hacia el río Zambeze. En esta ruta Noroeste las Cataratas Victoria marcan la frontera con Zambia, y el trayecto hasta ellas desde Bulawayo sigue siendo una de las rutas ferroviarias más celebradas del sur de Africa.
La excursión recorre 475 kilómetros de vía que cruza bosques y sabanas, bordeando el Parque Nacional de Hwange, una de las reservas de caza más hermosas de Africa. El final de la jornada es sólo un corto paseo hasta las propias Cataratas.
Ya se tome el tren de NRZ de la tarde hacia las Cataratas Victoria o el tour de Rail Safaris, el primer evento de la jornada es el depósito de grandes máquinas, situado a un kilómetro de la estación de Bulawayo. Incluso en el crepúsculo, una nube de humo pende sobre él y según pasa el tren se alcanza a ver un tanto fugazmente las Beyer-Garratt que se encuentran allí.
Un poco después está el cruce donde la línea de Botswana -reserva de las Flying Fifteen- se desvía hacia la izquiereda, y enseguida aparace otra bifurcación en la que la ruta de Zambia abandona la doble vía hacia Harare, y se aleja en su carril único en dirección norte, dejando atrás la ciudad.
Cuando se hace de noche, el tren ya enfila su camino rodando con decisión hacia el norte a través de arbustos y matorrales; en ese momento, los viajeros suelen sentirse tentadosa hacer una visita al vagón resturante, aunque no es la mejor experiencia que el tren proporciona. (En este sentido, las autoridades de la compañía podrían ser más conscientes de lo que significa el potencial turístico que se deriva de este servicio a las Cataratas Victoria. Si se viaja durante el día, caso de los pasajeros de Rail Safaris, la experiencia es mucho más atrayente, ya que se puede explorar el paisaje desde el bar antes de sentarse a comer.
Durante la noche, el tren cubre un interesante tramo de la línea entre los pueblos de Gwaai y Dete. La recta de Dete, la más larga del trazado ferroviario de toda Africa (112 km), conforma la frontera este del Parque Nacional Hwange. Incluso hoy, los movimientos inesperados de los animales de la zona repercuten negativamente en el horario. En un incidente, incluso se llegó a creer que había desaparecido un tren de vapor; sólo estaba parado en la vía, pero una leona devorando su presa junto a la cercana línea telefónica era una razón más que suficiente para que, hasta que no terminó nu menú, ningún miembro de la dotación se atreviera a bajar del tren a informar sobre la situación.
Los pasajeros se despiertan a veces, al escuchar en una de las aisladas estaciones por las que pasa la línea el sonido de una máquina procedente del sur, que circula por la vía contigua. El viaje nocturno no ofrece muchos más alicientes.
Tras sobrepasar el Parque Nacional de Hwange la ruta describe una curva tras otra mientras atraviesa una serie de colinas, hasta llegar a un punto muy aislado denominado Thomson Junction. El tren nocturno llega aquí al amanecer y la dotación cambia durante la parada. Thomson Junction es el lugar donde el tráfico pesado de las minas de carbón de Hwange se une a la línea principal; los pasajeros más madrugadores podrán oir la llegada de las máquinas procedentes de la mina arrastrando pesados trenes cargados de carbón.
Estas locomotoras son las 4-8-2 pintadas de verde, construidas por Horth British Locomotive Co Ltd en Glasgow. Hay varias en los ramales Thomson Junction, inundando el cielo de humo negro en su lucha por arrastrar los trenes repletos de carbón. Además de las actividades de las Garratt de NRZ, que soportan el tráfico de ese mineral hacia el sur, las 4-8-2 atraen hasta tierras tan remotas a un continuo flujo de entusiastas del vapor que proporcionan al cercano Baobab Hotel un ambiente muy cosmopolita.
En este tramo final del viaje la línea recorre una zona de bosques que puede contemplarse al amanecer, en su mejor momento. En el tren, el café está servido y los madrugadores pueden abrir las ventanillas y mirar tranquilamente como corren entre los árboles las cebras, antílopes y otros animales salvajes.
La llegada a la cataratas está anunciada por nubes de vapor de agua flotando en lo alto, sobre el río Zambeze. El ambiente eduardiano de la estación de las Cataratas Victoria proporciona un perfecto final al viaje desde Bulawayo y cuando los elegantes coches de Rail Safaris hacen su entrada al atardecer, la escena ya es perfecta. El pequeño municipio se extiende bajo los árboles a cada lado del ferrocarril, que discurre ladera abajo desde la estación hacia el gran puente sobre la garganta del Zambeze, llevando las mercancías hasta Zambia. Pocos puentes ferroviarios del mundo gozan de un emplazamiento tan impresionante como éste, con un arco de 122 metros, sobre las agitadas aguas.
Desde la estación a las Cataratas propiamente dichas sólo hay un corto paseo, El Zambeze tiene aquí más de un kilómetro de ancho y sus aguas caen transparentes sobre una pared de más de 92 metros de alto. La vista de esta cortina de agua rugiente y atronadora pone el punto final a un viaje memorable.

Datos Técnicos
Aunque Zimbabwe tiene una flota de locomotoras diesel cada vez más numerosa, Bulawayo todavía alberga 60 ó 70 locomotoras de vapor. Se trata de máquinas Beyer-Garrat articuladas, que tienen grandes calderas montadas a caballo entre dos conjuntos de ruedas motrices, lo que les proporciona más potencia y la flexibilidad necesaria en rutas tan tortuosas.
Algunas de las impresionantes Beyer-Garrat prestan servicio desde Bulawayo. Las de la Serie 15 4-6-4+4-6-4 -denominadas "las quince voladoras"- son las últimas supervivientes del mundo en el servicio de pasajeros, y las de las Serie 20 4-8-2+2-8-4 están entre las más grandes del mundo. La primera de la Serie 15 llegó procedente de Manchester (Beter Peacock and Co Ltd) en 1940 y los monstruos de la Serie 20 lo hicieron del mismo lugar, en 1954. Ambos modelos miden casi 30 metros y pesan unas 120 toneladas. Pocas cosas hay más fascinantes en Bulawayo que verlas al amanecer sobre la gran plataforma giratoria que las encaminará a las vías para iniciar su trabajo cotidiano.

Otros Datos

Una Garrat de la Serie 20 en el puente.
Longitud de la línea:
475 kilómetros.
Duración del viaje:
12 horas 30 minutos utilizando el servicio nocturno de NRZ. Rail Safaris ofrece diferentes recorridos de distinta duración.
Datos de interés:
Reserve las literas con suficiente antelación si va a utilizar el tren nocturno; en 1ª clase hay coches cama. También se puede reservar plaza por anticipado para excursiones por el río y safaris.
Alojamiento:
Es aconsejable hacer reserva de hotel en las Cataratas Victoria.

Horarios
Se puede elegir entre dos servicios. El regular de NRZ, que sale todos los días (o, para más exactitud, todas las noches) desde Bulawayo a las 7 de la tarde y llega a Victoria al día siguiente temprano.
Generalmente el tren se compone de 12 coches y es arrastrado por una moderna locomotora diesel. Los coches están pintados en color teca y crema, a menudo con techos decorados e interiores con paneles de madera, y los laterales embellecidos con el escudo de NRZ.
El otro servicio, organizado por Rail Safaris Company, forma parte del programa de excursiones con locomotoras de vapor de esta compañía, y recorre lentamente la línea de las cataratas desde Bulawayo. Generalmente hay dos o tres excelentes coches salón, en la cola de unos buenos trenes regulares, donde los viajeros pueden pasar una jornada muy agradable recordando los viejos tiempos del vapor.
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