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Siemens confía en que los trenes de Valladolid compensen la falta de contratos en Alemania
El presidente de la compañía, Von Pierer, señala que el acuerdo con Renfe «va por buen camino» La multinacional negocia con los sindicatos mayor flexibilidad de horarios y cuarenta horas semanales
La multinacional alemana Siemens considera que la negociación de un nuevo acuerdo con Renfe para la construcción conjunta de los 16 trenes que la firma germana tiene que entregar a la empresa pública española van «por buen camino» tras el retraso acumulado en la entrega de los convoyes, de los que todavía no hay ninguno concluido pese a que el plazo de entrega del prototipo estaba prevista para el año 2003. El presidente de la compañía, Heinrich von Pierer, aceptó ayer que el grupo «no estaba satisfecho» de la manera en que se han desarrollado los acontecimientos. Sin embargo, aseguró que «con las medidas que se han adoptado creo que las cosas van por el buen camino»
Von Pierer presentó ayer en Munich los resultados de la gigantesca multinacional alemana en la que la división de transporte representa una mancha de números rojos en medio de unos resultados globales con aumento de beneficios. Las dificultades se deben, sin embargo, a los problemas del tren Combino, y no a las dificultades del Velaro, el modelo cuyo montaje llevarán a cabo los trabajadores de Renfe en los talleres de Valladolid.
Inversiones futuras
El presidente de la compañía germana agregó que en el caso alemán, el mercado ferroviario pasa «por una situación lamentable», de manera que la situación de equilibrio económico en este sector «lo tenemos que buscar en el extranjero». En este sentido Heinrich von Pierer recordó en declaraciones a los periodistas españoles que Siemens es la última empresa «que ha permanecido en el mercado de las infraestructuras en España».
Horarios laborales
La posibilidad de que se cierre un acuerdo entre Renfe y Siemens para la puesta en marcha de una factoría de fabricación de trenes en Valladolid parece por tanto más firme, si bien Von Pierer, quien se jubila con el fin de año, pasará a la historia de las relaciones laborales en Alemania por ser el presidente de la principal empresa que negoció con los sindicatos la vuelta a un horario laboral de cuarenta horas semanales para impedir la deslocalización de las empresas y la salida al extranjero de una compañía que, según sus propias palabras, tiene en la actualidad el 80% de su negocio en el resto del mundo y el 20% en la nación donde fue creada hace 150 años.
La firma ha exigido en los últimos años a los potentes sindicatos del país centroeuropeo mayor flexibilidad en la negociación colectiva, sobre todo en los horarios, e incluso en algunos casos se han negociado congelaciones salariales durante un plazo de tres años y la desaparición de pagas extraordinarias fijas, como la de navidad, para vincular el cobro de cantidades variables a la consecución de los objetivos previstos. La discusión de estos conceptos ya ha sido objeto de advertencia por parte de los sindicatos de los trabajadores de Renfe en Valladolid, ante la posibilidad de que una parte de la plantilla sea invitada a formar parte de la posible empresa mixta creada por Renfe y Siemens para la fabricación de los trenes de alta velocidad en Valladolid.
«La compañía en España tiene un crecimiento mayor que en Alemania», declaró el presidente del grupo, quien aseguró en este mismo sentido que «España es cada vez más importante para nosotros». Destacó la importancia creciente de la filial española debido a la buena gestión de su presidente, Eduardo Montes, que «ha hecho que su voz tenga peso en el grupo». En un encuentro con periodistas españoles, afirmó que hace algunos años no podía imaginarse los éxitos que ha tenido la filial española, que ha crecido más que otras del grupo e hizo hincapié en el crecimiento de las infraestructuras en España.
En relación al encuentro entre el presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero con el canciller alemán, Gerhar Schröder, el presidente de Siemens expresó que no cree que temas como el retraso en la construcción de las líneas férreas de alta velocidad y la posible participación germana «hayan sido motivo de relevancia para que hablaran de ello en su encuentro. Por lo que he leído por los periódicos, sí que hablaron del carro de combate Leopard, pero no sé de otros proyectos», comentó Heinrich von Pierer.
Mejor unión
La constitución de una sociedad mixta para la construcción y el mantenimiento de los trenes de alta velocidad españoles cuenta con el rechazo de los principales sindicatos de la plantilla de los empleados de Renfe, quienes recuerdan lo que califican como un fracaso de aventuras similares puestas en marcha en los últimos años. Así, en el caso de la firma Nertus, con mayoría de Siemens y participación del 49% de Renfe, destacan su escasa plantilla, mientras que en el caso de Albatros, creada en Alcázar de San Juan con el personal excedente de la plantilla del taller de la empresa pública «aún fue peor. Ahí, el total de los trabajadores que dejaron Renfe ha pedido otra vez el reingreso al que tenía derecho» destaca Juan José García, de Comisiones Obreras. «Siempre hemos apostado es por la unión temporal de empresas», agrega.
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